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Lo importante, lo que tengo ante mí...

Lo importante, lo que tengo ante mí, lo que tengo que hacer si no quiero estar durante el breve resto de mis días lisiado, desfigurado e incompleto, es absorver en mi naturaleza todo lo que se me ha hecho, hacerlo parte de mí, aceptarlo sin queja, ni miedo, ni renuencia. El vicio supremo es la superficialidad. Todo lo que se comprende está bien.

Oscar Wilde, De Profundis

(Madrid: Siruela, 2000, p. 70)

Allí donde hay Dolor...

Allí donde hay Dolor hay terreno sagrado. Algún día te darás cuenta de lo que esto significa. Hasta entonces no sabrás nada de la vida.

Oscar Wilde, De Profundis

(Madrid: Siruela, 2000, p. 56)

El Amor se alimenta de la imaginación...

El Amor se alimenta de la imaginación, que nos hace más sabios que lo que sabemos, mejores que lo que sentimos, más nobles que lo que somos; que nos capacita para ver la Vida como un todo; que es lo único que nos permite comprender a los demás en sus relaciones así reales como ideales. Solo lo bello, y bellamente concebido, alimenta el Amor. Pero el Odio se nutre de cualquier cosa.

Oscar Wilde, De Profundis

(Madrid: Siruela, 2000, p. 38)

Querido Lord Darlington, ¡qué terriblemente depravado es usted!

Duquesa de Berwick: Querido Lord Darlington, ¡qué terriblemente depravado es usted!
Lady Windermere: Lord Darlington es un frívolo.
Lord Darington: ¡Oh! No diga eso, lady Windermere.
Lady Windermere: Entonces, ¿por qué habla tan frívolamente de la vida?
Lord Darlington: Porque creo que la vida es una cosa demasiado importante para hablar seriamente de ella.
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Oscar Wilde, El abanico de Lady Windermere
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(en: Oscar Wilde, Teatro: La importancia de llamarse Ernesto, El abanico de Lady Windermere, Una mujer sin importancia, Madrid: Edaf, 1982, p. 139)