Era un poco filósofo, Albert...

Era un poco filósofo, Albert, todos los buenos mecánicos lo son, tal vez usted no lo crea, Monsieur, pero estudiando automóviles se aprende cantidad de cosas, la vida es un engranaje, una ruedecilla aquí, una bomba allí, y además hay una correa de transmisión que lo une todo y transforma la energía en movimiento, exactamente igual en la vida, un día me gustaría entender cómo funciona la correa de transmisión que une todas las piezas de mi vida, el concepto es el mismo, habría que abrir el capó y quedarse allí estudiando el motor que zumba, unirlo todo, todos los instantes, las personas, las cosas, decir: esto es el bloque motor, eran mis días de entonces, esto es Albert, fue el motorcito de puesta en marcha, esto era yo, los pistones con la cámara de explosión, y esto es la bujía, que hizo saltar la chispa del encendido; y ahora, arriba, nos vamos. La chispa fue Miriam, naturalmente, usted ya lo ha entendido, pero ¿cuál debió ser la correa de transmisión? No la inmediata, esa fue un Bugatti Royale, eso es lo que le dije a Albert; sino la verdadera, la que une todas las piezas, la que hace que un coche se mueva de una manera determinada, con su ritmo, sus latidos, su impulso, su velocidad y su frenazo.

Antonio Tabucchi, Enigma

(en: Pequeños equívocos sin importancia, Barcelona: Anagrama, 1998, p. 36)

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